Los teléfonos y las aplicaciones móviles de salud brindan un gran potencial para mejorar los resultados de salud de los pacientes.

Un conjunto de revisiones sistemáticas de ensayos controlados aleatorizados (ECAs), liderado por un grupo de investigadores del Centro de Investigación de la Práctica Basada en la Evidencia de la Universidad de Bond (Queensland, Australia), ha mostrado que la efectividad de las aplicaciones de salud disponibles actualmente es, en general, baja.

Los investigadores analizaron cuatro bases de datos y el Journal of Medical Internet Research donde encontraron que, de todas las aplicaciones móviles de salud (apps) disponibles en el mercado, solo se han realizado 23 ECAs -principalmente en las áreas de diabetes, salud mental y obesidad- y menos de la mitad han mostrado un efecto positivo para la salud de la app en cuestión. La revisión concluye que la baja calidad general de la evidencia de la efectividad de las apps de salud limita en gran medida su prescripción.

Estos resultados ponen de manifiesto que sin pruebas adecuadas que lo respalden, la medicina digital y la prescripción de las apps de salud podrían estancarse en su infancia durante algún tiempo.

Las recomendaciones de los investigadores para mejorar la calidad de la evidencia y reducir los costes de investigación y desarrollo en este campo incluyen potenciar las pruebas de efectividad de las apps antes de su lanzamiento, el diseño de ECAs más robustos que reporten las diferencias entre los grupos de intervención y placebo, y la realización de mejores revisiones con evaluaciones sólidas del riesgo de sesgo.

Puede acceder aquí a la revisión sistemática publicada en la revista de medicina digital de Nature.

 

Byambasuren O, Sanders S, Beller E, et al. Prescribable mHealth apps identified from an overview of systematic reviews. npj Digital Medicine 2018.