Del 25 al 27 de octubre de 2018 se ha celebrado en Sevilla el Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), en el que se ha profundizado en la experiencia en práctica clínica real de los inhibidores de PCSK9, así como en su perfil de eficacia y seguridad en pacientes con enfermedad cardiovascular.

En personas con muy alto riesgo cardiovascular, el objetivo del tratamiento hipolipemiante es conseguir unos niveles de cLDL < 70 mg/dL según las guías de prevención cardiovascular de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), avaladas por la SEC. Sin embargo, poder alcanzar este objetivo puede verse dificultado por diferentes causas. Un estudio de 200 pacientes con enfermedad coronaria, liderado por el Dr. José Luis López-Sendón del Hospital Universitario La Paz de Madrid, encontró que las principales barreras para lograr un tratamiento hipolipemiante óptimo son el mantenimiento del mismo tratamiento a pesar del mal control del cLDL (inercia terapéutica) y la intolerancia a las estatinas. A pesar de la participación en programas de rehabilitación cardiaca, hasta 91 pacientes no alcanzaron el objetivo de cLDL al alta.

Estos resultados se suman a los de otro estudio, liderado por el Dr. José Luis López-Sendón, que reveló que al alta de un programa de rehabilitación cardiaca hasta un 41% de los pacientes con síndrome coronario agudo no alcanzan niveles de cLDL < 70 mg/dL. Esta cifra aumenta hasta el 49% al primer año del alta y hasta el 53% a los 2 años de seguimiento. Esta proporción de pacientes que no alcanzan los niveles de cLDL objetivo se podrían beneficiar de una optimización de su tratamiento hipolipemiante.

A la hora de conseguir un control del cLDL < 70 mg/dL, un estudio liderado por el Dr. Ginés Torres del Hospital La Vega de Murcia cuantificó el uso de estatinas de alta potencia en cardiología y el elevado porcentaje de pacientes que cumplen los objetivos de c-LDL < 70 mg/dl (59%). Se desprende de estos resultados que fomentar el uso de alternativas terapéuticas, como los inhibidores de PCSK9, permitiría un buen control del cLDL en prevención secundaria de cardiopatía isquémica y que hasta un 10% de los pacientes con alto riesgo cardiovascular se podrían beneficiar de añadir inhibidores de PCSK9 al tratamiento hipolipemiante con estatinas y/o ezetimiba.

En el congreso también se presentaron varios estudios que avalan la eficacia y la seguridad de los inhibidores de PCSK9 en la reducción del cLDL en pacientes con riesgo cardiovascular.

Entre ellos, un estudio observacional con 98 pacientes seguidos en 5 centros, liderado por el Dr. Alberto Cordero del Hospital Universitario de San Juan de Alicante, analizó la experiencia inicial del tratamiento con iPCSK9 con las condiciones actuales de financiación en España. Se concluye que, al cabo de un mínimo de 2 meses de seguimiento, evolocumab y alirocumab son eficaces y seguros para la reducción del cLDL. Los pacientes tratados con evolocumab alcanzaron unas concentraciones finales de cLDL (en valor absoluto y en porcentaje) superiores en comparación con alirocumab, lo que sugiere diferencias claras en la potencia entre evolocumab y alirocumab con las dosis utilizadas en el mundo real.

La alta eficacia de los inhibidores de PCSK9 en el control del cLDL se demostró además en otro estudio liderado por el Dr. Luis Rodríguez Padial del Complejo Hospitalario de Toledo. El 81% de los 62 pacientes tratados con los inhibidores de PCSK9 (evolocumab y alirocumab) alcanzaron el objetivo de tratamiento de reducción del colesterol total y cLDL a pesar de partir de niveles medios superiores a 160 mg/dl. La reducción media del colesterol LDL fue de 99,7 mg/dL. No se observaron diferencias estadísticamente significativas para los dos anticuerpos monoclonales.

Los resultados de la experiencia en práctica clínica en diferentes hospitales de España presentados en el congreso SEC 2018 ponen de manifiesto que los inhibidores de PCSK9 tienen un buen perfil de eficacia y seguridad para tratar la hipercolesterolemia en pacientes con alto riesgo cardiovascular. Sin embargo, aunque su uso puede contribuir a alcanzar el objetivo terapéutico de reducción del cLDL por debajo de 70 mg/dL marcado por las guías de práctica clínica, todavía son pocos los pacientes que se benefician de esta nueva terapia.

Los abstracts presentados en el Congreso SEC 2018 están disponibles en REDFÓRMATE.