Internet y las herramientas digitales están cambiando el cómo gestionamos la salud de nuestros pacientes o el cómo nos relacionamos los profesionales sanitarios. Pero tenemos la buena noticia de explicaros que una de las grandes innovaciones de salud está llegando ya a nuestros sistemas sanitarios, el blockchain. ¿Sabes qué es el blockchain del que todo el mundo habla? ¿Sabes cómo va a revolucionar el cómo gestionamos los datos de salud?

Todas las tecnologías sanitarias y dispositivos digitales que empleamos para la gestión integral de un paciente acumulan multitud de datos de salud que en un futuro podremos convertir en conocimiento que mejorará seguro los resultados de salud. ¿pero cómo almacenamos de forma segura estos datos y los hacemos accesible a las profesionales clave? En este punto es dónde Blockchain viene para revolucionar la gestión de los datos de salud.

Blockchain es un conjunto de tecnologías que permiten gestionar y compartir información de forma descentralizada y sincronizada desde cualquier dispositivo garantizando la privacidad y la autenticidad de la información. Es decir, podemos acceder, escalar y visualizar en cualquier momento y en cualquier lugar información relevante de forma segura, respetando la identidad y privacidad de los datos. Esta tecnología es inviolable y no permite la falsificación y el acceso prohibido a los datos registrados. Metafóricamente vendría a ser como un libro de registros que tenemos todos dónde queda registrada toda nuestra información digital relevante y todas las operaciones o actividades que realizamos en este entorno. Y todos los datos que se registran son propiedad del usuario que los ha generado pero los puede hacer accesibles a otros colectivos. Los datos no se guardan en una base de datos ni en un servidor centralizado, sino que se reparten por los ordenadores de todos los usuarios que están en esa red.

El primer sector económico que la está utilizando de forma activa es la banca y otras instituciones financieras. Esta tecnología avala el uso de monedas digitales (como Bitcoin) para realizar y registrar transacciones financieras de forma rápida, segura y más barata. Los bancos, por ejemplo, están montando un registro interbancario compartido y gestionado de forma común, que evite la duplicidad y complejos sistemas de intercambio de información.

Y todos los datos que se registran son propiedad del usuario que los ha generado pero los puede hacer accesibles a otros colectivos

¿Y qué impacto tendrá el blockchain en el sector de la salud? ¿Qué beneficios nos aporta?; Sin lugar a dudas, blockchain ha venido para quedarse ya que permite una gestión eficiente y controlada de los datos de salud y permite solventar los retos de interoperabilidad de todos los dispositivos digitales y su conexión con la historia clínica del paciente.

Permítanme explicarles algunas aplicaciones reales del blockchain en la gestión sanitaria:

Cada paciente podría tener su historia clínica con todos los datos médicos registrados de diferentes fuentes, almacenados e integrados en un mismo sistema universal, y accesibles a través de cualquier dispositivo. A éste podría acceder él mismo o lo podría hacer accesible a los profesionales de la salud, proveedores de salud y/o entidades asistenciales que le gestionan su salud. Así podrían éstos tomar decisiones más personalizadas para cada paciente fruto del conocimiento de todos sus datos de salud.

A través de determinados dispositivos (como una aplicación móvil, sensores, wereables,…) los profesionales sanitarios podrían adquirir y registrar los datos de salud de los pacientes y almacenarlos y compartirlos con el resto de stakeholders clave en la gestión de ese paciente de forma segura y privada. La obtención, almacenamiento y el intercambio de estos datos constituiría una base científica para el avance de la investigación médica y la medicina de precisión, ayudando a identificar y desarrollar nuevas maneras de tratar y prevenir enfermedades.

Los gestores de salud pública ya la están utilizando para agilizar la transferencia de información de salud pública entre las autoridades sanitarias para mejorar la vigilancia de potenciales epidemias. Así por ejemplo. si alguien contrae la hepatitis A en algún estado de EEUU, su departamento de salud pública puede informar a otros estados vecinos que uno de sus ciudadanos ha contraído el virus, tal vez, a través de alimentos o agua contaminados en uno de esos estados y compartir datos de salud pública de forma sencilla y sobretodo de forma segura.

IBM con su solución Watson Health ya está aplicando inteligencia artificial para ayudar en la toma de decisiones de los profesionales de la salud gracias al acceso de esta información médica compartida.

La industria farmacéutica podría mejorar la trazabilidad de sus medicamentos, ya que podrían quedar registrados todos los datos desde la cadena de producción a su distribución a los agentes prescriptores y dispensadores.

La empresa de salud TrustedHealth está utilizando la tecnología blockchain en su solución Trustedoctor, una plataforma virtual que permite a los pacientes recibir segundas opiniones en el diagnóstico y gestión de su patología.

En resumen, Blockchain se presenta como una tecnología que cambiará el modelo en la gestión de los datos en el sector salud ya que aporta multiples beneficios en el ámbito de la salud:

  • El acceso a la salud para más gente de una forma más transparente y segura;
  • Un lugar de intercambio de información de salud.
  • La seguridad y privacidad en el almacenamiento de la información médica de cada paciente;
  • El derecho de cada paciente a ser dueño de su información de salud.
  • Generar grandes ahorros en infraestructuras utilizadas actualmente para el almacenamiento de los datos de salud.

Sin embargo, a pesar de todas las ventajas que podría aportar, a Blockchain aún le queda mucho camino para implementarse en el mundo sanitario. El gran reto, en los próximos años, será que todos los que formamos parte de la gestión sanitaria, nos subamos a este carro ganador y el registro que ofrece blockchain de los datos de salud sea una realidad.

Autor: Xavi Olba, Consultor en Estrategia Digital e Innovación.