Una de las grandes aportaciones de los Smartphones, que ha cambiado nuestras vidas, ha sido el GPS que tienen incorporado, que nos sitúa en una posición concreta y nos permite encontrar cosas que nos interesan o saber qué hay cerca nuestro. A este concepto le llamamos geolocalización. Gracias a la geolocalización sacamos beneficios que antes no podíamos conseguir. Por ejemplo, ahora podemos saber perfectamente cuánto tardaremos en llegar de un punto a otro punto en coche, ya que aplicaciones como Google Maps o Waze nos permiten conocer cuál es el camino más rápido y qué posibles incidencias de tráfico puedo encontrar en mi itinerario.

¿Puede la geolocalización aportar beneficios en la gestión de nuestra salud?

En este artículo me gustaría mostrarles ejemplos reales de cómo la geolocalización de los Smartphone está ayudando a mejorar la experiencia de nuestros pacientes.

El primer ejemplo que me gustaría destacar es la APP Tweri. Esta APP nació para pacientes con Alzheimer y con el objetivo de luchar contra su desorientación y déficit de memoria. Está elaborada por una Asociación de Familiares con Alzheimer y permite establecer límites de seguridad para los paseos del enfermo con Alzheimer. Cuando el paciente sale a pasear se activa la aplicación y, en el momento que supera los límites de seguridad establecidos, se activa una alarma que avisa al cuidador o familiar informándole de la posición exacta dónde está el paciente. En esta misma línea, la empresa Aetrex ha creado unos zapatos con GPS incorporado de forma que se puede localizar la posición del paciente con una gran exactitud.

Otra patología dónde los pacientes pueden beneficiarse de la geolocalización es el asma. La APP SpiroScout se conecta a un inhalador con GPS y Wifi. Además de llevar un registro de las veces y lugares dónde el paciente ha utilizado el inhalador, los pacientes pueden reportar lo lugares dónde han sufrido un ataque de asma y la APP avisa al resto de usuarios del incremento de probabilidad de sufrir un ataque y así los usuarios pueden prevenirlo.

En esta misma línea de recoger la epidemiología de una patología y avisar a potenciales pacientes para que tomen medidas de prevención tenemos la APP Flusquare. A través de la misma, los pacientes con gripe indican dónde se han podido contagiar. De este modo, se puede conocer los lugares que pueden ser un foco de gripe.

Otros de los beneficios que aporta la geolocalización es la posibilidad de encontrar a otras personas que sufren las mismas patologías que nosotros. La Diabetes Hands Foundation ha lanzado recientemente Help around you. Se trata de una red social geolocalizada dónde los pacientes diabéticos pueden localizar a otros pacientes que están cerca e incluso poder abrir una conversación con ellos. Sin lugar a duda, el teléfono nos abre un mundo de oportunidades para compartir experiencias con gente similar y cercana a nosotros que de otra forma no conoceríamos.

En otra línea, encontramos APPs que nos permiten geolocalizar puntos de interés sanitarios. Así podemos encontrar varias aplicaciones que nos dicen dónde están los centros sanitarios o profesionales de la salud más cercano y cómo llegar a ellos, o nos permiten localizar en tiempo real cuál es la farmacia abierta más cercana a nosotros en cualquier momento del día, ubicando las farmacias 24 horas.

También podemos encontrar la APP ‘Buscar Baño’. Unas 150.000 personas en España padecen la enfermedad inflamatoria intestinal. Los pacientes suelen evitar realizar acciones cotidianas en las que es imprescindible estar mucho tiempo fuera de casa por temor a encontrarse mal y no poder acceder a un baño de manera rápida. La APP Buscar Baño es uno de los ejemplos de aplicación que permite localizar el servicio más cercano entre los más de 1.300.000 baños en todo el mundo que recoge. Eso incluye los baños públicos como aseos en restaurantes o estaciones de gasolina.

Pero entre todas la APPs que geolocalizan servicios de salud destacaría Staying Alive, que permite geolocalizar actualmente ya más de 65.000 desfibriladores por el mundo. Pero aún le doy más mérito a su versión en español, Cardiac Resquee Point. Se trata de la primera app en castellano que permite a sus usuarios localizar los desfibriladores más cercanos para poder actuar de una manera más rápida en caso de una emergencia. La APP se ha creado para el Proyecto Salvavidas, y actualmente geolocaliza más de 300 desfibriladores tanto en lugares públicos como privados. Ahora la clave será desarrollar la comunidad de usuarios que los saben utilizar y que éstos reciban una alerta cuando alguien les necesite.

En el campo de las emergencias encontramos la APP Alpify, que el centro coordinador del 112 de Extremadura ha puesto en marcha. A través de la misma, se permite geolocalizar teléfonos móviles de personas que han sufrido un accidente o han desaparecido. Esta APP será de gran utilidad para personas que hacen deporte al aire libre y tienen riesgo de perderse, o para casos de rescate el poder localizar a las personas que se están buscando.

Pero no solo podemos geolocalizar servicios de salud, sino que Medbravo.org permite a pacientes oncológicos, o a sus familiares, localizar estudios clínicos que se están haciendo en hospitales de todo el mundo. Así, ofrece la oportunidad a éstos de poder optar a participar en estos estudios clínicos contactando con los principales investigadores.

Estos son solo algunos ejemplos de APPs que aportan gran utilidad. Los principales retos a los que nos enfrentamos para maximizar su uso serían: por un lado, hacer que los profesionales de la salud participen de su creación. En segundo lugar, darlas a conocer a la población target que se puede beneficiar de su uso. Y sin lugar a duda, el gran reto es que sus administradores aseguren un adecuado funcionamiento y que los datos estén actualizados en todo momento.

Y en cardiología… ¿se te ocurre alguna solución en qué la geolocalización podría ayudar a los pacientes con patología cardiovascular?

Autor: Xavi Olba, Consultor en Estrategia Digital e Innovación.