La muerte súbita es la complicación más temida de toda cardiopatía. Aproximadamente un 90-95 % de las víctimas de muerte súbita cardiaca sufren una cardiopatía estructural. Por esta razón, se han dedicado muchos esfuerzos a la prevención primaria y secundaria aplicando distintos tratamientos, entre los que se encuentra el desfibrilador automático implantable.

Cambio de criterio respecto al patrón de repolarización

El patrón de repolarización precoz es un hallazgo del electrocardiograma que inicialmente se consideró como un buen pronóstico del riesgo de muerte súbita cardiaca. Este concepto ha variado en los últimos años debido a los resultados de diversos estudios que lo asocian con el desarrollo de arritmias ventriculares y una mayor incidencia de muerte súbita en determinadas subpoblaciones. Concretamente, en pacientes sin cardiopatía estructural, la presencia de un patrón de revascularización precoz en las derivaciones inferolaterales (PRP) se ha asociado con un mayor riesgo de muerte súbita cardiaca.

En el caso de pacientes con cardiopatía estructural, recientemente se han presentado los resultados de un estudio realizado en el hospital Vall d’Hebron de Barcelona, donde se ha evaluado el valor pronóstico del PRP en estos pacientes. Se realizó un seguimiento durante 3,9 años de 104 pacientes, con una edad media de 57 años, en los que se registró la presencia de PRP y otros parámetros electrocardiográficos. Los resultados mostraron que la proporción de pacientes con PRP no fue diferente entre los pacientes que sufrieron muerte súbita cardiaca o arritmias ventriculares, y los que no sufrieron ningún evento (29,7 % frente a 26,7 %, p=0,76). Los investigadores concluyeron que la presencia de PRP en pacientes con cardiopatía estructural y un desfibrilador automático implantado en prevención primaria, no se asocia a la aparición de muerte súbita cardiaca ni arritmias ventriculares.

Estos resultados sugieren un cambio en el seguimiento del riesgo de muerte súbita en pacientes con cardiopatía estructural pero se necesitan estudios con un mayor número de pacientes para poder confirmarlo.

La presencia de PRP en pacientes con cardiopatía estructural en prevención primaria no se asocia con la aparición de muerte súbita