La gran cantidad de enfermedades relacionadas con el corazón y la capacidad de estas para influir en la esperanza de vida de las personas han llevado al campo de la cardiología a posicionarse en el punto central de las disciplinas médicas más importantes para la sociedad.

La insuficiencia cardiaca en cifras

El actual incremento de la incidencia de los principales factores de riesgo cardiovascular como son el sedentarismo, el tabaquismo, la diabetes o la obesidad junto con el envejecimiento progresivo de la población, aumentan los casos de hospitalización de pacientes siendo la insuficiencia cardíaca la primera causa de ingresos en pacientes mayores de 65 años.

Además del riesgo sanitario para la población, las enfermedades cardiovasculares suponen un coste para el Sistema Nacional de Salud de más de 9.000 millones de euros al año en su tratamiento, un 7,1% de todo el gasto sanitario nacional, una cifra que, si contemplamos el absoluto de la unión europea, alcanza los 192.00 millones de euros, presupuestos algo preocupantes que denotan la mayor caga económica para las administraciones.

Con estas cifras de afectados y económicas, la medicina cardíaca debe enfrentar su reto más ambicioso, la incorporación de la tecnología será el inicio de un cambio de paradigma en el sistema de salud, con la intención de rentabilizar soluciones más accesibles que permitirán abastecer de servicios médicos a un mayor número de personas y el desarrollo de sistemas de prevención más eficientes.

La incorporación de la tecnología será el inicio de un cambio de paradigma en el sistema de salud

 

Avances médicos en cardiología

Según el secretario de la Sociedad Española de Cardiología, Ignacio Fernández Lozano, “La cardiología es la especialidad médica que más avanza en los últimos años”, destacando los avances como los producidos en la implantación de prótesis subcutáneas, nuevas técnicas para simplificar intervenciones como la ablación, etc. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión, se producirá cuando la cohesión entre tecnología y tratamientos ponga de manifiesto un mayor y más instantáneo seguimiento de los pacientes.

En una entrevista en la publicación digital del El Mundo, Ignacio Fernández nos destaca cuáles serán los desafíos para la Cardiología.

1. “La consolidación de la técnicas de reparación percutánea, desde el punto de vista de la aerodinámica es lo más interesante que tenemos por delante”.

2. “La generalización del tratamiento ventricular mediante las técnicas de ablación. Esta metodología se están practicando a pocos pacientes y es necesario lograr que cada vez más enfermos puedan beneficiarse de unos procedimientos sencillos y rápidos”.

3. “Mejorar la adherencia a largo plazo de los tratamientos cardiológicos. Las enfermedades cardiológicas son crónicas y uno de los problemas más graves que tenemos es la adherencia. El primer año después de un infarto los enfermos se tratan relativamente bien, pero tras dos o tres años, abandonan las recomendaciones y la medicación”.

4. “Prevenir la enfermedad cardiovascular en niños. Hay muchos pequeños con sobrepeso por lo que es necesario hacer prevención cardiovascular desde la infancia”.

5. “La atención a la parada cardiaca en la calle no por los servicios sanitarios sino por los vecinos. 30.000 españoles mueren cada año a causa de paradas cardiacas, necesitamos un plan nacional de atención a la parada cardiaca”.

 

 

Factores de riesgo cardiovascular

En cuanto a los principales factores de riesgo cardiovascular se encuentra:

 

Diabetes

Esta enfermedad con origen en el intestino y páncreas se produce cuando éste no puede producir los niveles óptimos de insulina o cuando ésta no logra actuar en el organismo debido a que las células no responde a su estímulo.

Colesterol

Cuando las células no pueden absorber los niveles de colesterol que circulan en sangre, el sobrante se deposita en la pared de la arteria y contribuye a su progresivo estrechamiento originando arterosclerosis

La hipertensión arterial

Los niveles de presión arterial altos de forma continua o sostenida producen una mayor resistencia para el corazón, que se ve obligado a aumentar su masa muscular para hacer frente a ese sobreesfuerzo. La hipertensión propicia arterioesclerosis, fenómenos de trombosis, insuficiencia coronaria, angina de pecho y arritmias.

El tabaquismo

Denominado el factor de riesgo cardiovascular más importante, ya que la incidencia de la patología coronaria en los fumadores es tres veces mayor que en el resto de la población. La posibilidad de padecer una enfermedad de corazón es proporcional a la cantidad de cigarrillos consumidos y la acumulación del tiempo que lleva realizando este hábito.

El sedentarismo

La falta de ejercicio se considera uno de los mayores factores de riesgo en el desarrollo de la enfermedad cardiaca e incluso se ha establecido una relación directa entre sedentarismo y la mortalidad cardiovascular. Una persona sedentaria con falta de ejercicio tiene más riesgo de sufrir arterioesclerosis, hipertensión y enfermedades respiratorias.

Mala alimentación

La mala alimentación interviene ampliando el daño que provocan otros factores de riesgo, como el colesterol, la tensión arterial, la diabetes y la obesidad, por tanto, es un factor aumentativo de los daños.

Los factores hereditarios

Los pacientes con antecedentes familiares de ataques cardiacos contemplan un riesgo cardiovascular más alto. El peligro aumenta proporcionalmente según la cantidad de parientes directos que hayan, por ejemplo, padecido infartos.

El género

Los hombres menores de 50 años tienen una incidencia mayor de afecciones cardiovasculares que las mujeres en el mismo rango de edad. A partir de la menopausia, el índice de enfermedades del corazón en la mujer se incrementa por la desaparición de la defensa que le proporcionaban los estrógenos.

La edad

Es un factor de riesgo cardiovascular de primer nivel. El paso de los años aumenta la posibilidad de que aparezcan enfermedades cardiovasculares, y lo que es peor, de que su pronóstico sea cada vez más negativo.

La raza

En este caso, la principal diferencia entre razas reside en su distinta prevalencia de los factores de riesgo. Por ejemplo, numerosos estudios apuntan una mayor disposición de las personas de raza negra a padecer hipertensión arterial. Además, parece demostrado que su incidencia tiene peor pronóstico en este grupo de población. Otras investigaciones han asociado un riesgo más bajo de infarto de miocardio en los países asiáticos, y sin embargo, un mayor porcentaje de ictus.

Fuente: Fundación Española del Corazón (FEC)

Innovaciones en navegación cardíaca

Por lo que a nuevas técnicas respecta, los sistemas de navegación cardíaca nos revelan mejoras en el tratamiento de arritmias complejas de forma percutánea, este es el caso de los sistemas de navegación por arterias y vasos sanguíneos. Gracias a este sistema, se pueden realizar procedimientos mínimamente invasivos cada vez más complejos gracias a las técnicas, con una alta tasa de éxito. Hablamos de la terapia guiada por imagen.

los sistemas de navegación cardíaca nos revelan mejoras en el tratamiento de arritmias complejas de forma percutánea

Otro tipo de evolución se produce cuando se fusionan rayos X y ecografía en tiempo real. En este caso, se produce una guía por imagen en directo en procedimientos estructurales como el tratamiento de enfermedades valvulares y demás estructuras primarias del corazón.

Esto es posible gracias a la ecografía intracoronaria, que permite adquirir imágenes de ultrasonidos por dentro de las arterias y proporcionar mediciones precisas del diámetro, volumen y longitud de puntos anatómicos de cada paciente. Esta tecnología ayuda el especialista a guiar la intervención con más precisión, lo que resulta en un tratamiento más personalizado y menos invasivo para el paciente.

Además, este tipo de intervenciones se traducen en un ahorro de costes importante para las instituciones, que logran reducir significativamente los tiempos de hospitalización debido a la rápida recuperación de los pacientes. Todo esto genera eficiencias en la gestión de los recursos humanos, de los equipos y de los materiales.

Fuente: www.innovacionensalud.elmundo.es