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Prevención del ictus cerebral

De todos los ictus que se producen al año, entre un 15-20% son de carácter hemorrágicos. Un 85% del total de ictus se producen por obstrucción de una arteria cerebral. Es el ictus isquémico, una enfermedad que, a día de hoy, preocupa enormemente a los profesionales sanitarios. Y es que, pese a poner en riesgo millones de vidas al año, poco se sabe de ella a nivel poblacional y pocos son los esfuerzos para prevenirla. De hecho, algunos expertos no dudan en afirmar que el ictus es la mayor catástrofe en el ámbito de la prevención. ¿Qué significa esto?

Nos lo explica el doctor Pedro Armario, médico del Servicio de Medicina Interna del Hospital Sant Joan Despí Moisès Broggi de Barcelona. En una entrevista en REDcast, el programa de podcast de salud cardiovascular de la plataforma de eSalud Red 3.0 (Amgen Cardiovascular), este experto lamenta: “Estamos hablando de que la principal causa de mortalidad y morbilidad en la población española y europea, por delante del cáncer, se debe a la hipertensión arterial, a la elevación del colesterol, a la diabetes y al tabaquismo fundamentalmente”. Por lo tanto, prevenir el ictus es tan sencillo como mantener muy bien controlados estos factores.

 

Medicamentos para prevenir el ictus: un tratamiento de por vida

“Disponemos de buenos fármacos antihipertensivos que ayudan al buen control de la presión arterial. Tal es el caso de los antiagregantes plaquetares”, comenta el doctor Pedro Armario. Sin embargo, el paciente debe ser consciente de que el tratamiento para mantener controlado el colesterol y prevenir el ictus isquémico es de por vida.

“El paciente no es consciente de la gravedad de esta enfermedad. Al sentirse mejor, piensa que puede dejar la medicación, pero estos tratamiento son para toda la vida”, advierte.

“Si con estos antihipertensivos no llegamos a metas terapéuticas, tenemos inhibidores de la proproteína convertasa subtilisina/kexina tipo 9 (PCSK9) que nos pueden ayudar”, afirma el doctor Armario. Estos inhibidores, añadidos al tratamiento optimizado con estatinas, disminuyen el riesgo cardiovascular reduciendo los niveles de colesterol LDL (C-LDL). Algunos de estos anticuerpos monoclonales llegan a conseguir una disminución de hasta un 21% del riesgo de ictus.

Actúan evitando que la PCSK9 circulante se una al receptor de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) (rLDL), lo que impide la degradación del rLDL mediada por la PCSK9 y permite que el rLDL se recicle de nuevo en la superficie celular hepática. Al inhibir la unión de la PCSK9 al rLDL, evolocumab aumenta el número de rLDL disponibles para eliminar las LDL de la sangre, por lo que disminuyen los niveles de c-LDL.

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