Salud cardiovascular y ejercicio extremo

Aún a día de hoy no se conocen del todo los efectos cardiovasculares que tiene el realizar ejercicio extremo. Los estudios realizados hasta el momento concuerdan que existe un aumento ligero de las cavidades cardiacas, con su función preservada y un ascenso transitorio de biomarcadores. Por otro lado, se ha notado en que la aparición de eventos adversos en las personas que realizan este tipo de ejercicio es muy baja. ¿Qué determina las alteraciones agudas y crónicas miocárdicas que aparecen en atletas de alto rendimiento?

Se realizó un estudio en el que se incluyó a 40 atletas de resistencia (corredores de maratón, triatlón, ultratriatlón y ciclismo de alta montaña) con las siguientes condiciones: que estuvieran bien entrenados (más de 10 horas semanales de entrenamiento intenso), atletas de alto nivel (que hayan finalizado entre el primer 25% de un evento deportivo reciente), asintomáticos a nivel cardiovascular, sin factores de riesgo y con un ecocardiograma de estrés negativo en cuanto a cambios estructurales o fisológicos.

Se realizaron tres examenes diferentes en los atletas durante su ejercicio; se les realizó una resonancia cardiaca, un ecocardiograma y determinación de biomarcadores en sangre (BNP y TnI) de forma basal (2-3 semanas antes del ejercicio), otra resonancia y ecocardiograma inmediatamente después de realizarlo, y un último ecocardiograma una semana más tarde.

El ventrículo derecho en el punto de mira

Los estudios determinaron una reducción de la fracción de eyección del ventrículo derecho de un 9% aprox. inmediatamente después del ejercicio, siendo esta mayor en los atletas de ultratriatlón. En cuanto al ventrículo izquierdo, también hay una disminución del volumen, pero la función se mantiene intacta. Todas estas medidas vuelven a su estado basal en el estudio realizado la semana después.

Por lo que respecta a los biomarcadores, todos los deportistas presentaron un aumento significativo justo al acabar el ejercicio (BNP medio de 25,4ng/L y TnI media de 0,018µg/L), encontrando una correlación positiva entre dicha elevación y el deterioro en función del ventrículo derecho. Esta correlación no se objetiva en el ventrículo izquierdo.

[Se encontró] una correlación positiva entre la elevación de bio-marcadores y el deterioro (…) del ventrículo derecho

Paralelamente se realizó un análisis multivariante para eliminar posibles factores de confusión, que confirmó una correlación directa entre la duración de la carrera y la función ventricular derecha.

La resonancia cardiaca realizada de forma basal semanas antes del ejercicio, mostró la existencia de realce tardío compatible con fibrosis limitado al septo interventricular en un 12,8% de los atletas. Este dato aparecía mayormente en aquellos atletas con más años entrenando, mayor consumo máximo de O2 previsto y una menor fracción de eyección del ventrículo derecho.

Tradicionalmente, los estudios de cardiopatía inducida por el ejercicio en atletas se centraban en el daño en el ventrículo izquierdo. Otros estudios han relacionado un deterioro en la función diastólica de dicho ventrículo con la elevación transitoria de enzimas miocárdicas después de realizar ejercicio. Sin embargo, estudios más recientes como este observan una mayor susceptibilidad del ventrículo derecho al ejercicio físico, quizás causado al estrés reiterado en su estructura por el incremento en la presión pulmonar.

El estudio demuestra que atletas de alta resistencia observan una afectación aguda del ventrículo derecho al realizar ejercicio físico, con deterioro de la fracción de eyección correlacionada con el aumento de biomarcadores de daño miocárdico. Gracias a las resonancias, queda demostrada, también, la presencia basal en los atletas de cambios compatibles con fibrosis en el septo interventricular, con más incidencia cuanto más años de entrenamiento lleven detrás.

Debido a la presencia de dicha fibrosis y de deterioro miocárdico –no siempre recuperado con el tiempo, sino que puede permanecer hasta años después de finalizar el entrenamiento-, se apunta al ventrículo derecho como el origen de un sustrato arritmogénico en atletas de alta intensidad.

Se apunta al ventrículo derecho como el origen de un sustrato arritmo-génico en atletas de alta intensidad.

En dichos atletas se conoce una mayor enfermedad del nodo sinusal, incidencia de fibrilación auricular y arritmias ventriculares complejas, estas ahora con una correlación demostrada con la disfunción ventricular derecha.

Pese a que se debe tener en cuenta que en este estudio se han comparado deportes de resistencia de modalidades distintas y diferentes niveles y duraciones de entrenamiento, las conclusiones corroboran los últimos trabajos realizados sobre el mismo tema, aportando nuevos datos que ayudan a esclarecer el origen de la cardiopatía inducida por el ejercicio físico.

Fuente: secardiologia.es