Los monocitos humanos constituyen una población heterogénea que puede clasificarse en tres subconjuntos en función de la expresión de CD14 y CD16: clásico (CD14++/CD16), intermedio (CD14++/CD16+) y no clásico (CD14/CD16++). En las enfermedades cardiovasculares, estas células efectoras contribuyen al daño tisular, o por el contrario favorecen su reparación, según el grupo al que pertenezcan.

 

Monocitos y riesgo de muerte por insuficiencia cardíaca

Un estudio liderado por el Dr. Antoni Bayés-Genís, del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol en Badalona, relaciona los monocitos de tipo intermedio con un mayor riesgo de muerte, en pacientes que sufren insuficiencia cardíaca.

Entre diciembre de 2013 y abril de 2015, se reclutaron 400 sujetos, en su mayoría hombres de mediana edad con isquemia miocárdica. Durante los siguientes 2 años y medio, 107 murieron, mientras que 99 fueron hospitalizados debido a complicaciones cardíacas.

Mediante citometría de flujo, los científicos analizaron las distintas poblaciones de monocitos presentes en la sangre de los participantes. Los resultados mostraron un aumento del subconjunto de monocitos intermedio y una reducción del tipo clásico, en comparación con sujetos sanos. Asimismo, el primero se asoció con un peor pronóstico de la enfermedad y mayor probabilidad de muerte.

El subgrupo intermedio también se ha relacionado con otras patologías como la diabetes mellitus de tipo 2 o la ateroesclerosis. Estos monocitos secretan gran cantidad de radicales de oxigeno o mediadores inflamatorios. Es decir, presentan mayor capacidad inflamatoria que el conjunto clásico. Su acción resulta clave para mantener la integridad cardíaca tras un infarto, pero su persistencia más allá de la etapa de reparación inicial puede dañar zonas de tejido sanas. Ello podría explicar por qué un aumento de esta clase de monocitos pronostica un desenlace desfavorable para los enfermos cardíacos.

A pesar de los esfuerzos de los investigadores y la comunidad médica, la morbilidad y la mortalidad de la insuficiencia cardíaca aún son significativamente altas. La identificación de un buen marcador pronóstico permitiría clasificar y tratar de forma más eficaz a los pacientes con mayor riesgo. El Dr. Bayés-Genís y su equipo postulan que los monocitos de tipo intermedio podrían ser dicho marcador.

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Referencias.
Elchinova E, Teubel I, Roura S, et al. Circulating monocyte subsets and heart failure prognosis. Plos One 2018;13(9):e0204074.