Seguro que hoy antes de salir de casa, e incluso en varios lugares durante el día, te has mirado a un espejo. Sentirnos bien con nosotros mismos es una de las necesidades básicas que la mayoría de seres humanos necesitan tener bien cubiertas. La imagen física que proyectamos a los otros determina cómo el resto de humanos nos perciben. ¿Y en la última semana te has mirado en tu espejo en Google? ¿has mirado lo que dice Google de ti?

Si tu respuesta es negativa, ¿a qué estás esperando? Por qué cuidas tu imagen física y tu estilo de vestir y, en cambio, no cuidas lo que se dice de ti en Google. Si por el contrario, tu respuesta es afirmativa, y por tanto, estas al tanto de lo que está publicado en Google de ti, ¿te gusta lo que se dice de ti?

Internet ya es la principal fuente de información para pacientes y profesionales de la salud. Y Google es la principal puerta de entrada a Internet. Así, por ejemplo, los pacientes antes de ir a la consulta pueden buscar quién es el médico que les va a atender. O cada vez más, las oportunidades profesionales utilizan Google para llegar al máximo de potenciales interesados.

En general dedicamos mucho tiempo a cuidar nuestra imagen física, cómo vestimos, nuestro peinado, nuestro peso y tenemos en cuenta lo que decimos cuando estamos con determinadas personas para que nos tengan en buena consideración. Pero en cambio, dedicamos poco tiempo a cuidar el cómo se nos ve en Internet. Así en este contexto, trabajar nuestra identidad digital resulta una de las competencias clave para cualquier profesional. La identidad digital no es otra cosa que cuidar lo que se publica de nosotros y que lo que se diga sea lo más parecido a lo que nos gustaría que se supiera de cada uno de nosotros.

¿Tú cuidas tu identidad digital? Yo personalmente lo hago, y hace unos segundos acabo de hacer una búsqueda en Google y he comprobado que todo lo que aparece en la primera página de búsquedas está en línea con la identidad digital que estoy trabajando.

Dedicamos poco tiempo a cuidar el cómo se nos ve en Internet

Os recomiendo que reviséis de forma periódica cómo aparecéis en las primeras búsquedas de Google y, sobre todo, debemos cuidar mucho lo que decimos y hacemos en las redes sociales. Eso no quiere decir que no podamos hacer nada, sino que seamos conscientes que lo que escribimos y compartimos en redes sociales como Facebook o Twitter por qué es parte de nuestra identidad digital.

Muchos profesionales de la salud cuidan mucho la identidad digital y me gustaría compartir con vosotros algunos buenos ejemplos de lo que hacen:

Más allá de controlar las búsquedas de Google, lo primero que hacen es asegurar que están en directorios de médicos, como Doctoralia,  que es de las webs que siempre salen en las primeras búsquedas.

Lo segundo que hacen es confeccionar su curriculum (CV) en algunas de las redes que posicionan bien. Yo recomiendo que todo profesional de la salud debe tener su perfil creado en LinkedIn, la red profesional más seguida del mundo. No tenéis excusa para no hacerlo, ya que en pocos minutos podéis introducir vuestros CV en LinkedIn.

Lo tercero que hacen algunos profesionales de la salud es definir el cómo quieren ser vistos, por ejemplo, como especialistas en una temática concreta. Con este punto claro, algunos profesionales de la salud han decido lanzarse a crear su propio blog dónde comparten sus conocimientos. Uno de los ejemplos que más me gustan es el Blog de la Mama Pediatra. La Dra. Amelia Arce, pediatra de profesión y mama de afición, comparte en su blog con otras madres ofreciéndoles sus mejores consejos desde la perspectiva de una pediatra que además es madre. En este sentido, en cardiología recomendaría la iniciativa del Dr. Ramon Bover, cardioteca.com

Otro aspecto a cuidar mucho para desarrollar una buena identidad digital es la imagen que ofrecemos cuando participamos en las redes sociales. Twitter es una red cada vez más posicionada en aspectos profesionales con lo que todo lo que trabajemos por ahí nos posicionara como profesional. Un buen ejemplo de cuenta de Twitter bien gestionada en la del Dr. Julio Mayol (@juliomayol), que comparte su conocimiento de Innovación en Salud con sus más de 16.000 seguidores. En Cardiología felicitar al Dr. José Juan Gómez (@josejgdnews), Cardiólogo del Hospital Clínico de Madrid. Por el contrario, Facebook es una red social más personal y, por tanto, todo lo que hagamos allí quedará más en el ámbito personal. En ese sentido, me encanta la identidad digital que traslada Dr. Jesús Garrido (@mipediatraonline), pediatra que ha decidido crear un consultorio con padres a través de Facebook. Así lanza consejos para los padres y además contesta algunas de las preguntas de sus seguidores. Su página de Facebook, Mi pediatra on-line, cuenta con más de 2 millones de seguidores.

Pero no sólo debemos trabajar nuestros perfiles en redes sociales o crear nuestro propio blog, también podemos colaborar con otros portales que tienen muchas visitas.

Publicar un artículo en el blog de la Sociedad Española de Cardiología puede posicionarte muy bien, no sólo por el prestigio del canal sino por qué al tener muchas visitas estará siempre entre las primeras búsquedas.

Todos estos profesionales que han trabajado desde hace tiempo su identidad digital tienen una fuerte influencia en su campo de acción profesional, y se convierten en referentes en estos canales digitales. A muchos de ellos se les clasifica como Digital Opinion Leaders ya que son capaces de influir en sus seguidores digitales. En unas semanas os hablaré de cómo este colectivo está tomando cada vez más peso en la gestión de la salud.

Espero qué tras leer el post de esta semana, os hayáis convencido de los beneficios de saber qué se dice de vosotros en Internet, y en las redes sociales. Ya sabes, búscate en Google y trabaja en ofrecer la imagen que te gustaría trasladar a los otros, como si estuvieras mirándote al espejo cada mañana antes de salir de casa.

 

Autor: Xavi Olba, Consultor en Estrategia Digital e Innovación.