Los comportamientos sedentarios se han identificado como el cuarto factor de riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad por cualquier causa (detrás de la hipertensión arterial, el tabaquismo y la diabetes mellitus). Aunque la obesidad ha mostrado una fuerte asociación con la inflamación de bajo grado, se desconoce el papel de la alimentación en contrarrestar la inflamación secundaria al sedentarismo en niños y adolescentes.

 

En una muestra de 618 adolescentes europeos de 13-17 años del estudio HELENA, el sedentarismo -medido como la cantidad de tiempo total en pantallas de los adolescentes- junto con una alimentación con una baja densidad nutricional aumentó el cociente de citoquinas inflamatorias (factor de necrosis tumoral alfa + interleuquina-6)/(factor de crecimiento tumoral beta-1 + interleuquina-10). Sin embargo, un patrón de dieta mediterránea con un alto contenido en nutrientes antioxidantes disminuyó las concentraciones del marcador inflamatorio inespecífico alanina transaminasa.

 

Una mayor adherencia a la dieta mediterránea y un alto consumo de hortalizas, frutas, frutos secos, legumbres y pescado se identificaron como factores protectores frente a la inflamación asociada con el sedentarismo frente a pantallas. Estos resultados enfatizan la importancia de una alimentación saludable en adolescentes a la hora de reducir la asociación entre los comportamientos sedentarios y la inflamación.

 

Puedes acceder aquí a la publicación científica original.

 

Arouca AB, Santaliestra-Pasías AM, Moreno LA, et al. Diet as a moderator in the association of sedentary behaviors with inflammatory biomarkers among adolescents in the HELENA study. Eur J Nutr 2018;